La Coctelera

Héctor Seco

Reflexiones, pensamientos y emociones

Categoría: Emocional

30 Enero 2007

Punto de inflexión

"Hoy es el primer día del resto de tu vida". Es una tópico muy recurrido
que solo pretende mostrar la multitud de posibilidades que se nos presentancada día por delante y que podemos aprovechar, para cambiar nuestra vida y ser un poco más felices, las posibilidades son cuasi-infinitas. Pero en la práctica, las cosas no suceden así; no me cuesta demasiado esfuerzo echar la vista atrás y señalar en el calendario días que no han aportado a mi felicidad nada respecto al día anterior o al día siguiente, sin embargo, hay también muchos días que si han aportado, aunque no recuerde exactamente lo que hice aquel día.
Aparte de estos aportes y pequeños cambios diarios hacia nuestra felicidad, hay otros cambios, que son auténticos puntos de inflexión, las elecciones diarias normalmente son pasos, los puntos de inflexión son saltos, y en la vida es necesario dar pasos y dar saltos, porque a veces la zanja que se encuentra en tu camino hacia la felicidad es tan ancha, que si caminas a pasitos, te caes a ella, te quedan pues, estas opciones:

1.- Detenerte: En el momento de encontrar una zanja, es normal detenerse y observar, aprender y asimilar que esa zanja está ahí, el problema es que esta parada se convierta en perpetúa, ahí entra en juego nuestra capacidad de decisión (Artículo "La decisión" en Emocional). En este momento es cuando, si no adoptamos la postura adecuada tenemos que ir pensando en que ya que tenemos esa zanja y "no podemos" movernos, habrá que gastar el tiempo en otras cosas, hábitos evasivos (Artículo "La droga").

2.- Búsqueda cómoda: No nos planteamos dejar de dar pasitos, para cambiarlos por saltos, ni nos planteamos que nuestro camino pueda estar equivocado, pero tampoco queremos estar quietos, así que empezamos a bordear la zanja para ambos lados, en busca de una zona más estrecha, en la que quizá con nuestros pasos, sea suficiente para cruzar la zanja que nos separa de nuestra felicidad en el camino elegido. Este es un proceso de búsqueda (Artículo "la búsqueda"),por el que todos pasamos en mayor o menor medida, no es malo, es necesario, no es inteligente dar un salto que no podemos, porque ahí la zona es demasiado ancha,
lo que debemos conseguir es ser conscientes de la anchura suficientemente pequeña que podemos saltar, y del máximo salto que podemos dar, conjugarlos y dar el salto en cuanto podamos.

3.- Punto de inflexión: El salto, quizá no demos el salto en el lugar exacto
donde hemos encontrado la zanja, quizá hemos encontrado un lugar más estrecho y nos hemos detenido lo suficiente para tener fuerzas de dar un salto mayor.
Pero el momento del salto es fundamental; por un lado, dar el salto, no te
asegura que sea el último o que después del salto puedas dar pasitos un tiempo, dar el salto no implica que el camino que sigues sea el correcto, quizá la zanja es una muestra de lo contrario, pero implicitamente, dar el salto, implica que también puedes volver hacia atrás, si has sido capaz de saltar una vez, probablemente seas capaz de volver hacerlo si estás recorriendo el camino de vuelta.

4.- Cambio de rumbo: En ocasiones esta decisión es más complicada que la anterior pero en otras ocasiones no. El cambio de rumbo implica empezar a caminar hacia atrás, observar en que parte del camino nos hemos equivocado, y entonces, en ese cruce, coger el camino correcto. Hay dos actitudes que originan esto:
a) La zanja nos paraliza, pensamos que el problema está en la zanja y nuestra imposibilidad de saltar (apreciación equivocada), entonces optamos por seguir con los pasitos, pero los damos hacia atrás buscando un camino nuevo, que no tenga zanjas (existen caminos sin zanjas??). En esta situación, esta elección es más fácil y más cómoda, que el salto, y simplemente caminamos hacia atrás porque es el único camino en el que no tenemos que dar saltos.
b) Observamos que no es el camino adecuado; en un momento así hay que volver a hacer un análisis de todo, como ya hemos dicho, analizar cuanto podemos saltar, si hay una zona cercana más estrecha, pero también es un momento muy adecuado, para analizar si merece la pena el salto, es decir si es el camino adecuado. Quitemos la vista de la zanja y el suelo, y miremos el horizonte, busquemos desde donde estamos, de nuevo nuestros objetivos, mirar hacia adelante, pero puede ocurrir que no nos guste lo que vemos y que nos demos cuenta de que hemos pasado demasiado tiempo mirando el suelo y el camino y nuestros pies, y haciendo caso omiso del sitio al que nos va a yevar. En ese punto, es una decisión más dura porque hay que admitir nuestro error, y "autocontemplación", y plantearte en serio empezar a andar hacia atrás hasta un camino con un horizonte que nos haga feliz, el problema es que puede estar muuuuy lejos, pero por otro lado, tampoco sabemos de cuanto tiempo disponemos, quizá es suficiente.....

Los cambios de rumbo constuctivos (los que se hacen mirando al horizonte) y los puntos de inflexión, son fundamentales en nuestra felicidad, y en nuestra vida,e inevitablemente, también hay dias concretos en los que se materializan.
Así que todos los días son importantes, pero en algunos hacemos pequeñas elecciones diarias, y en otros, auténticos saltos olímpicos, o cambios de rumbo. El día después de estos dos últimos casos, la sensación de que es el primer día del resto de mi vida es mucho más intensa.
Ayer di un salto, no es un cambio de rumbo pero tampoco lo di en el primer momento que encontré la zanja, ni por la zona que la encontré, hay que buscar la zona más estrecha posible sin que esté demasiado lejos.
Pero también sé que el camino, es bastante acertado de momento, por lo que no debo hacer un cambio de rumbo.

Ayer anuncié en mi empresa que rescindía mi contrato, las dos preguntas fundamentales deberían ser:
I- Por qué?
II- Que vas a hacer ahora?
Un detalle bastante triste en este aspecto, es que nadie pregunte la primera, cosa que debiera hacer reflexionar a más de uno. (Por eso menciono las preguntas que DEBERÍAN ser)

Respecto a la primera:
Las razones las doy mirando al futuro y no al pasado, no es daño acumulado, no es arrepentimiento, pena o enfado, por algunas fases de estas ya he pasado pero son malos momentos que pasan, se superan y no llevan a ningún sitio, principalmente las razones son seguir adelante en el camino, superar la zanja porque el horizonte me gusta, y tengo ganas de ir allí.

Respecto a la segunda:
Ayer di un salto, acontecí a un punto de inflexión, hoy es el primer día del
resto de mi vida, en eso me voy a preocupar ahora, en seguir caminando a pasitos o a saltos según la exigencia, y en buscar la siguiente zanja cuanto antes para atajar el problema de como superarla. El resto, es mucho más secundario....

servido por toro sin comentarios compártelo

24 Enero 2007

Thank You

Hi everybody again, I´m back from Australia.
The biggest feeling I have now is to give thanks, and also I'm writting in English, because I prefer to do it this way to try to explain it better to whom I would like to say. Please, Try to forgive my mistakes in this languaje.
I've just lived one of the biggest experience I've ever lived. I've had the chance to experience a new and very different country, different behavior, different people, and a kind of new concept, at least for me, of the life.

But above all, the biggest discover for me has been the family I've there, I have been learning continuosly there with everyone of them.
I'm really pride of having this family in the opposite corner of the world. I realize that is really difficult to show all the thankfulness I feel to them.
I was thinking in uploading some pictures of them, but, perhaps they wouldn´t like to.
I think I'll always remember the long conversations and the lessons of the live that my cousin Teri gave me, the talks we changed each other, but mainly listening to him, and trying to learn as much as possible.
Lot of information and new ideas was coming to my head, thus I had to take soe notes, not to forgot as much as possible.
I felt there really comfortable, because all of them, but I would like to remark and thank specially the care of my cousin Isabel, his wife, showing me her ideas, her feelings, and the affection she has and she shows, she made me feel like at home, and also I met her family and was really lovely, I have to thank also the treat they gave me, was incredible how can you feel with family even it is the first time you meet them. Thank to every one of them, specially her parents.
One important point of my stance and my happiness there was my two cousins Isabel and Raquel, It was great luck for me since they are same aged than me, and suddenly I discovered there two formidable people, and not only two more members of my family. They made efforts that I tried to thank, but sure, less than my feelings, since is difficult to explain the way you feel, the way you feel that everything is better than what you expected, and the natural is their behavior, becouse of them I knew lot of people, and they were really nice with me, making those days more unforgettable even.
I'd tell everyone there has been more people there very important in my trip like Michael, Manuela and Jye, and some more, who had great details and great friendly behavior. I hope to have the chance of meeting them again anywhere.

Thanks to my family, I discovered lot of new things, and the most important, lot of internal desires, that they help me to find little by little. Still now I'm doing this task. They taught me lot of things about the way you work, about the way you try to grow, about the Australian idea of life, but above all, the taugth me a big family, they accepted me inside of them perfectly, and I checked the way the lived, and the love and happiness you can feel there. Thank you very much again.

In other kind of things. I think some parts of my brain have been activated in Australia, I realized, there are several things I have to change, not because an obbligation, is just since I am discovering little by little the things I WANT to change. There are quite differents decisions I will take, some are big, and some are not so big, but still important, but I thing this is not the place to speak about, since those decisions will envolve some other people and I prefer to speak about directly with them, by the moment the regard of my travel is how much I enjoyed, and how well my family made me feel there. Is just me & Perth (and all that means this word for me).

For the end of this article, I would like to mention the thanks I'd like to give, to some people I feel really next to me, they are my best friends now, and they showed it and their happiness for me to go as far away as Australia. Special thanks to the organizers, mainly Artzi, together with Fraga, and to everyone who came, and made me happy the day before my leaving. From the beginning in the morning till the end in the concert, shared with nice people and a especial person that contributed to the good thing that was my journey. Here's is the proof of the happiness I lived in those moments:

See you soon!

servido por toro 2 comentarios compártelo

20 Noviembre 2006

Gone

Hace mucho tiempo que no escribo, pero es una época complicada, momento de cambios, momento de viajes, momento "Pearl Jam"...... Todo resumido en la siguiente canción de momento:


Letra:

No more upset mornings
No more trying evenings
It's the American Dream I am disbelieving.
When the gas in my tank feels like money in the bank
I’m gonna blow it all this time, take me one last ride.
The lights of the city, they only look good when I’m speeding
I wanna leave em all behind me because this time I’m gone
Gone, going for it all this time, gone.
In the far off distance
As my taillights fade
No one to witness but they will someday
Feel like a question is forming
And the answers far
I will be what I could be
Once I get out of this town.
The lights of this city
They’ve lost all of their feeling
I wanna leave em all behind me because this time I’m gone
Gone, going for it all, this time I’m gone
Nothing is everything
I’ll have it all
If nothing is everything then I will have it all.
I’m gone.

Come Back

If you come back... I'll be here. Come back.

Traducción:

No mas mañanas enfadadas
No mas tardes intentando
Este sueño americano
Que yo estoy dejando de creer

Cuando la la gasolina esta en el deposito
Parece dinero en el banco
Voy a gastarlo todo esta vez
Llevame en un ultimo viaje

Para las luces en la ciudad
Solo lucen bien cuando voy deprisa
Las voy a dejar detrás de mi
Porque esta vez

Me voy

Me voy lejos
Esta vez lo voy a dejar irse todo
Muy lejos
Porque esta vez me voy

En la lejania de la distancia
Según mis luces traseras desaparecen
Nadie piensa ser testigo
Pero lo seran algun dia

Parece que un pregunta se esta formando
Y la respuesta esta lejos
Sere lo que lo que pueda ser
Una vez salga de esta ciudad

Las luces de esta ciudad
Han perdido todo el sentimiento
Las voy a dejar todas detrás de mi
Porque esta vez

Me voy

Me voy lejos
Esta vez lo voy a dejar irse todo
Porque esta vez me voy

Si nada es todo
Si nada es todo, yo lo tendre todo

Si nada es todo
Si nada es todo, yo lo tendre todo

PD:
Descripción de actitud, no de algo concreto, quien tenga oidos que oiga...

servido por toro 9 comentarios compártelo

24 Septiembre 2006

Quien soy yo, para exigir a los demás

Y aquí no estoy hablando de exigir que se cumplan mis derechos como consumidor, no hablo de exigir que los organismos públicos (justicia, policía, el paro...) me amparen, no hablo de exigir resultados a alguien que contrato, no hablo de la exigencia a alguien que esté a mi cargo en mi trabajo. Aquí hablo de exigir actitudes o formas de interactuar en mis relaciones personales, ¿ puedo exigir o tengo autoridad para exigir a las personas que me rodean? Es decir, a mis amigos, a mi familia, a mi pareja.....
Me parece que este problema es algo que debemos plantearnos todos, porque, por regla general, cada uno de nosotros tenemos a menudo un sentimiento de inferioridad con mucha gente con la que nos relacionamos, creamos dependencia, y creemos que lo que crezca o no la relación depende casi más de los demás. No estamos en posición de exigir a los demás, ya que ellos se relacionan conmigo, y quizá yo ni me lo merezca, en esta situación, si nos planteamos si somos nosotros quien podemos exigir enseguida lo descartamos. Yo, con mis defectos, con las miserias que encuentro en mi, ¿cómo voy a exigir al otro nada?
Todos tenemos derecho y autoridad para exigir, pero ¡ojo!, no de cualquier modo, ni a cualquier nivel. Para ver con claridad esto, creo que hay que analizarlo desde dos puntos de vista básicos; por un lado, ¿qué puedo exigir?, ¿Qué implica mi exigencia?, y por otro lado ¿en qué medida podemos exigir a los demás? O ¿hasta qué punto o nivel de exigencia? Tratare de afrontar estos dos pilares por separado.
1.- ¿Qué puedo exigir?, ¿qué implica mi exigencia?:
Puedo exigir la actitud que me parezca adecuada para cada una de las personas que me rodean, puedo exigir que te relaciones conmigo con sinceridad, puedo exigir que me hables abiertamente, puedo exigirte que tus conversaciones no sean continuamente superficiales, puedo exigirte que me demuestres cariño si es que me haces creer que soy importante en tu vida, puedo exigir que tengas coraje para afrontar ciertas decisiones, y sobre todo, puedo exigir que me hagas sentir a gusto y feliz cada vez que estás conmigo. Pero cuando exijo todas estas cosas, no quiero decir que tienes la obligación de cumplirlas si no quieres, esa decisión, por supuesto, es de la otra persona, pero inevitablemente yo también tengo libertad individual y derecho a ejercerla. De este modo, es responsabilidad tuya cumplir mis exigencias o no, pero es sólo mía, aceptar si las cumples o no. Si las cumples no vas a ser una persona ‘buena’, y si no una persona ‘mala’, pero si te vas a convertir en una persona con la que quiera compartir mi vida, o con quien no quiera. Tu puedes decirme que yo no tengo por qué exigirte nada, pero finalmente yo elijo con quien paso el tiempo, y eso si que no me lo puede exigir nadie porque es mi elección libre e individual. Por ejemplo, si yo exijo sinceridad, y no eres sincero, elijo no pasar tiempo contigo, tú me dirás ¿quedamos mañana? No gracias, no me apetece, porque no me aportas lo que yo exijo a quien me rodea, tu dirás ¿y tú quien eres para exigirme a mi nada? Y te diré que no soy nadie en el sentido en que me lo estás preguntando, que no te juzgo, que no valoro si está bien o mal, que no voy a ir anunciando que eres una mala persona, pero que si no me aportas lo que yo necesito, lo busco en otras personas. Yo elijo mi camino. Tú eliges tu camino.
2.- ¿Hasta que punto o nivel podemos exigir a los demás?
Esta es otra cuestión difícil, y para empezar voy a utilizar una frase de A. Einstein: “Dar ejemplo no es la mejor forma de enseñar, es la única”. De esta forma, si yo miento continuamente, no tendré jamás autoridad para exigirte que no mientas nunca, u otro ejemplo, no puedo exigirte que para el fin de semana me organices un plan nuevo y divertido y cada vez que tú me preguntas, ¿qué hacemos este fin de semana? Yo digo que no se me ocurre nada. Aquí viene la parte más difícil para conseguir la autoridad de exigir, que es mirarnos a nosotros mismos y ver como somos, encontrar nuestros fallos y lo que realmente nos gustaría cambiar, para poder entonces valorar también lo que hacen los demás.
Este ejercicio es muy difícil para cualquiera, y cualquiera acepta de boquilla que tiene fallos, pero pocas personas piensan en ello, recopilan todos sus fallos, los aceptan de forma abierta. Por poner un caso, y siguiendo la dirección marcada por la frase de A. Einstein, yo soy el primero que tiene muchos fallos y cosas que no me gustan, y ¿qué mejor forma de aceptarlo y comprometerse con ello que escribirlo en Internet para que cualquier persona del mundo pueda saber mis fallos? Así puede echármelos en cara cualquiera si discute conmigo, o alguien puede leerlos y decir ‘que desastre de persona, la quiero lejos de mi’, o decirme: “tu no me digas nada que tienes todos estos fallos;...”. Muy bien, no me importa, cada uno sabrá lo que hace, pero yo tengo muchos fallos, muchos; Soy una persona bastante tímida, no me abro a los demás tal como soy hasta que no pasa cierto tiempo, soy una persona con muchos miedos, una persona cobarde en muchos aspectos, parte de esa cobardía es la madre de mi timidez. Tengo muchos miedos distintos, miedo a no cumplir lo que se espera de mi, miedo a que me hagan daño psíquico, y también miedo material, tengo miedo al dolor, quizá demasiado miedo al sufrimiento físico. Soy una persona que también tiene complejos, varios complejos, complejos físicos y personales, conozco mucha gente que también tiene complejos, esto provoca en mi sentimiento de inferioridad, timidez también, y hacerme más reservado con los demás de lo que podría ser. Soy una persona fría, me cuesta mucho demostrar mis sentimientos o ejercer cariño, no porque no lo viva o no lo sienta, pero exteriorizarlo es un camino muy largo que aún tengo y quiero recorrer. Soy una persona que no puedo evitar prejuzgar, valoro como son otras personas con primeras impresiones, no lo hago siempre, y lo hago lo menos posible, pero lo hago, muchas veces me llevo gratas sorpresas, aunque también me llevo desencantos, admito que lo hago a veces, así que admito que las demás personas lo hagan en cierta medida. Tengo muchos más defectos; soy desordenado y desorganizado, soy descuidado con mis cosas, en ocasiones he mentido, aunque la sinceridad es un camino que trabajo bastante, y creo que convivo en muy alto grado con ella. Me infravaloro en muchos aspectos, y soy dependiente de que me valoren los demás para sentirme bien. Me permito corregir en muchas ocasiones a los demás, incluso a veces se sienten ofendidos y quizá no tenga demasiado tacto para hacerlo. Soy una persona que utiliza su memoria selectiva también para recordar el daño que me han hecho los demás, y a veces me cuesta perdonar realmente una ofensa, intento convivir con ella, pero me sigue revolviendo las tripas. No soy impulsivo, y en ocasiones no soy capaz de seguir mis deseos internos aún sabiendo que me van a hacer más feliz. Tengo miedo a estar sólo, muchas veces paso largo tiempo al teléfono con distintas personas, aunque me apeteciera un tiempo para mí, sólo por intentar sentir la seguridad de que no estoy sólo, de que hay gente que esta pendiente de mí. En ocasiones no soy capaz de medir la importancia de las cosas para los demás, y no me tomo demasiado en serio cosas que a otra persona le puede hacer daño. Utilizo en ocasiones mi inteligencia para manejar a otras personas, mareándolas en complicados razonamientos, o buscando chantajes o estrategias como en una partida de ajedrez. A veces remarco mis cualidades cuando estoy con alguien que no las tiene, porque así con el contraste, las veo reforzadas, ya que no soy capaz de valorármelas por sí mismas. En fin, seguro que me dejo en el tintero muchas más carencias de las que he sido capaz de poner aquí, pero bueno, para los que me conocéis seguro que en vuestra cabeza podéis completarlas más. Así que para todos aquellos que vais a estar a mi lado, ya estáis sobre aviso.
Parece contradictorio, pero en este caso, observar y analizar mis fallos, me da autoridad, el defecto se convierte en virtud, porque yo no voy y no puedo exigir a nadie que sea mejor que yo, o que no tenga los fallos que he enumerado en mi persona, pero si puedo exigir que admita sus fallos, como yo hago, o que cumpla ciertos niveles de sinceridad o que desarrolle también las cualidades que yo pueda tener, aunque fueran menos.

Todos tenemos fallos, nadie es perfecto y todos lo sabemos, tú y yo incluidos, pero que tengamos fallos no quiere decir que tengamos que tragar con todo. Exígeme lo que necesites, lo que te vaya a hacer feliz, porque si no, juntos no vamos a ser felices ninguno de los dos, pero tienes que ser consciente de que yo también te voy a exigir, que esto no te preocupe, ya que no te voy a exigir que seas Dios, pero tu relación conmigo exige un esfuerzo tanto mío como tuyo. Y estamos tú y yo en el derecho de exigirlo!

servido por toro 8 comentarios compártelo

11 Septiembre 2006

El miedo

“Para derrotar a un enemigo, primero hay que conocerlo”
No voy a presentar en este caso al ‘miedo’ como un enemigo para todos nosotros, ya que cualquiera que se lo plantee seriamente al menos un momento, será consciente de ello, de que es enemigo ,de que nos para en lugar de empujar, es la vaya a saltar para hacer lo que queremos pero no nos atrevemos. Y no tenemos que confundir el miedo, con la inconsciencia…
Me gustaría encontrarme al miedo, buscarle dentro de mi vida, y charlar con él un rato. Me gustaría ver que aspecto tiene, de que color es, ¿tiene cara?. ¿Por qué ha venido a vivir en mi interior?, ¿Por qué se ha reproducido como un parásito en los seres humanos? ¿Será una ‘enfermadad espiritual’, como una especie de virus o algo así…?
Creo que puede ser la única forma de superarlo, como dice la frase inicial, conocerle, pero para ello, antes hay que hacer algo que es muy difícil para todos, aceptar que tenemos miedo, tenemos mucho miedo, y además lo tenemos todos, no hay que ignorarlo, no hay que negarlo, no es algo ‘malo’.Personalmente no conozco a nadie que haga en cada momento lo que quiera, o lo que anhele de corazón, y en esos momentos en los que no lo hace, es el miedo quien les para. No conozco a nadie que no tenga miedo.
Así que nadie es malo si tiene miedo, sino sería más bien ‘un bicho raro’, pero eso no quiere decir que el miedo no sea malo, así que tendremos que convivir con él, y a la vez evitar hacerle caso.
Tenemos que reconocerle cuando aparece, porque suele aparecer disfrazado. Adopta diversas formas, aparece como razones, como dudas, y finalmente nos para.
Si tenemos nuestra vista fijada en el objetivo, escucharemos muchas veces, desde nuestro interior, ‘es imposible’, ‘seguramente no saldría bien’, ‘eso no me lo merezco’…. Y tendremos la sensación de que es mejor no cambiar, o no caminar por nuestros objetivos. En ese caso no debemos olvidarnos de esas dudas, o pensamientos, pero debemos analizarlos objetivamente: ¿Es realmente imposible, no va a salir bien? A lo mejor no puedo asegurar si se puede hacer o saldrá bien, pero seguramente llegaré a la conclusión, que no puedo afirmar ni una cosa ni la otra. No creo que sepa si saldrá bien o no, pero parece que el no saber que va a salir bien, ya nos para, cuando en realidad tampoco sabemos que va a salir mal. Así que ahora lo que toca es decidir. Si no sabemos que va salir bien, o si va a salir mal, ¿qué criterio vamos a seguir para decidir?
Bueno, yo creo que la razón o el conocimiento, tienen que tenerse en cuenta y usar en las decisiones, pero cuando no nos valen o no dan una respuesta concreta, tenemos otros dos criterios que me parecen completamente acertados para tomar las decisiones:

1.- A. Einstein dijo: “La imaginación es más importante que el conocimiento”. Eso es, utilicemos la imaginación. No sabemos que va a pasar, vamos a imaginarlo entonces, intentemos ‘ver’ qué pasaría si tomamos una decisión, qué sentimos, qué hacemos, en qué se convierte nuestra vida… Cuanto con más claridad seamos capaces de verlo, oirlo, imaginarnos en ese situación con más detalle, más posible es esa opción, por lo que si somos capaces de imaginar que sale bien, saldrá bien, aunque no podamos razonarlo.

2.- El segundo criterio, también va unido al primero, busquemos pequeñas decisiones, que ‘nos pongan en camino’ de las grandes decisiones que querríamos tomar pero nos dan miedo, no empecemos por la decisión más importantes, pequeños cambios, pequeñas decisiones diarias que cuesten menos, y escuchémonos, ¿nos han hecho más felices? ¿nos sentimos mejor? ¿aparte del impulso de lo que queremos, tenemos también la sensación de que nos satisface? Entonces, también esa decisión, que tiene la vaya del miedo, es posible, y va a salir bien, porque nos hace sentirnos mejor, y eso es un criterio acertado para conseguir nuestra felicidad, luego es una decisión ‘buena’.

Hay que buscarlo, convivir con él, y no seguir sus dictados, el miedo, es nuestro enemigo, y además debemos ser conscientes de que el ‘padre’ de todos los miedos es el ‘miedo a ser feliz’. Todos los que tenemos, vienen de allí…

servido por toro 8 comentarios compártelo

17 Agosto 2006

La transición

La transición es una etapa muy curiosa. Hay gente que realmente teme a los cambios en su vida, los ven como un peligro. Y creen que la seguridad personal y su bienestar depende completamente de la estabilidad que tenga. Yo creo que la estabilidad emocional es importante. Pero, por un lado, los cambios en la forma de vida no tienen porque influir en la estabilidad que tenga cada uno personalmente, y por otro lado, en un momento de transición, todo lo que está por llegar tiene más estabilidad. Y no vamos a negar que es imposible volver al pasado, luego la transición más que una desgracia debiera ser vista como una oportunidad.
La transición es una etapa que además me parece muy importante, porque es realmente cuando nos llega la oportunidad de materializar todas nuestras decisiones. En ese momento se nos pone en bandeja, y materializar nuestros deseos y decisiones personales es un deber que debemos cumplir para ser felices.
La transición puede llegar por dos causas, o bien porque las circunstancias externas te empujan a un cambio, y tú no has tomado parte en que esto suceda (¿seguro que no has tomado parte o te has descuidado de vigilar tu rutina y te ha sorprendido de repente cuando en realidad ha ido cambiando poco a poco??). O puede llegar porque en realidad hemos ido tomando actitudes y decisiones interiores que vamos materializando poco a poco y nos llevan a ese estado de transición.
Tengo la sensación de que los artículos que he ido escribiendo tienen un orden natural, y además llevan el orden de lo que he ido viviendo en mi vida últimamente. Todas van en orden necesario y hay que vivirlas para caminar hacia la felicidad:
La inseguridad, la búsqueda, la decisión, la droga (hábitos evasivos), la confianza (uno, y todos), y ahora la transición.
Vivo realmente un momento de transición, no sé cuanto va a durar, pero tengo la impresión de que hay mucha gente que lo vive. Es el momento en que todo “se te pone a favor” para que escuches tu corazón y como diría Paulo Coelho, cumplas tu leyenda personal, es decir, triunfes en tu misión de buscar la felicidad. Ahora bien, también es un momento de responsabilidad. TODO, e insisto, todo lo que me suceda depende de mi, quizá siempre haya sido así, pero en un momento de transición eres más consciente todavía. Todo es posible, las alternativas son enormes (soy consciente de que en este sentido soy un auténtico privilegiado, pero esto seguramente, ha sido ‘suerte’). Y sólo podré observar a medida que pasa el tiempo si mis decisiones son acertadas o no. Aunque también se que serán acertadas a cada momento que las tome, porque si lo hago escuchando mi interior sabré si con cada elección se alegra mi corazón o no. Porque hay que cuidarlo y dejarlo que se exprese.
La gente se hace daño mutuamente, o esa sensación se tiene, pero generalmente es muy injusta esa sensación de víctima – verdugo. Hay un daño peor aún del que se expresa en esta relación. El daño que nos hacemos a nosotros mismos. Si somos capaces de hacernos daño, ¿cómo no se lo vamos a hacer a los demás? Observo continuamente como la gente se daña a si mismo, intenta acallar sus deseos, incluso actúa en contra de ellos (artículo: - ¿Qué te pasa? – Nada.). Y para crecer tenemos que ser conscientes de las veces que nos hemos hecho daño. Encontrarnos con nuestras miserias y cuando hemos actuado mal con nosotros mismos. Y la parte más difícil; asumir que lo hemos hecho nosotros y perdonarnos, aceptarlos, y pensar que si realmente es un perdón de verdad, este no consiste en olvidarlo, sino en tenerlo presente para que en el futuro (que es lo único que está en nuestras manos) no volvamos a actuar contra nosotros, porque nos hemos perdonado, y entonces no tenemos por qué hacernos daño, ya que estamos en paz con nosotros y no tenemos sed de venganza.
Ahora bien, la única persona que se puede perdonar es ella misma, y ese, inevitablemente, es un camino personal, nadie puede llevar o ser llevado por este camino, sólo cada uno de nosotros.
Así que en los momentos de transición, tenemos la oportunidad de ser felices, de crecer, y de hacer más felices a los demás, y el único camino es:
a) Mirar hacia delante, lo de detrás es imposible de cambiar.
b) Ser conscientes de lo que somos, y aceptarnos.
c) Perdonar el daño que nos hemos hecho en el pasado (y que por tanto hemos hecho también a los demás).
d) Escuchar sin temor lo que nos dice el corazón.
e) Ser conscientes de que la responsabilidad de lo que nos ocurra en la vida es ante todo nuestra, de cada uno.
f) Ir escogiendo lo que nos alegra el espíritu (aunque haya elecciones que parezcan absurdas), ya que si nos entristecemos cuando hacemos algo, nos volvemos a hacer daño.
g) Pensar que cada elección que tomes no es una condena, igual que cambias ahora, puedes cambiar cualquier cosa en cualquier momento, si has elegido mal siempre puedes rectificar, y si descartas un camino no estás obligado a no tomarlo nunca.
h) No importa las veces que las decisiones hayan sido las acertadas, no hay que relajarse, ni acomodarse, por mucho que le demos de comer, el corazón no se va a callar, y hay que estar siempre dispuesto a oírselo.
i) Nunca sabes si la transición ha terminado, y eso te hace estar más atento. Así que vigilas tu vida, y si hay algo que no te gusta, no importa, sabes que siempre está latente ‘La transición’, así que puedes cambiarlo.
j) La decisión es TUYA.

servido por toro 2 comentarios compártelo

29 Julio 2006

La droga

¿Qué es la droga? Si buscamos una definición, será algo así como sustancia química perjudicial para la salud que causa dependencia. Pero el concepto social de droga hoy día está muy particularizado en sustancias que son ilegales. Hay ciertas sustancias, que en otros paises se utilizan en rituales o como medicinas, que tienen el comercio prohibido en otros paises, y se les denomina droga, y todo lo negativo que esa palabra conlleva.
Creo que hay muchos tipos de droga como hay muchas formas de drogarse. Y principalmente hay dos posibilidades, el que toma este tipo de sustancias buscando un estado alterado de conciencia para vivir esa experiencia, por ejemplo, René Descartes, que acostumbraba a fumar marihuana para inspirarse en sus libros. Y el que toma estas sustancias para evadirse de una realidad que no quiere afrontar, de estos segundos, creo que todos conocemos a alguno. Este segundo tipo, es el realmente negativo, y esta forma de drogarse, es realmente la forma destructiva de hacerlo.
Como exponía en el artículo anterior, la vida está llena de decisiones, y cuanto más conscientes somos de ello, más decisiones nos damos cuenta que vamos tomando, aunque hay algunos cruces de caminos realmente importantes y trascendetes. Los drogadictos en busca de evasión, son esas personas que prefieren detener su paso en el cruce de caminos, allí se paran, se agobian, y se intentan evadir como pueden, dejando que su vida sea un caballo desbocado sin riendas. Estas personas en el fondo, están dejando de vivir, dejando de ejercer como individuos y dejando desaparecer su identidad.
Ahora bien, con esta redefinición de drogadicto, ¿conoceis a alguien que se droga? ¿Te drogas tú? y no me estoy refiriendo a que tomes sustancias ilegales.
Todos nos drogamos a menudo de muchas maneras, y como son legales, parecen legítimas; la televisión puede verse de forma constructiva o puede tomarse como una droga, pero así con todo; puede ser una droga internet, los blogs, los amigos, un exceso de actividades sociales, exceso de práctica deportiva, el móvil, la pareja, el sexo, la comida.......
Si no nos drogamos, si tomamos conciencia de nuestro sitio en el mundo, y abrimos los ojos ante nuestra realidad, no nos queda otra salida que caminar, no nos podemos quedar parados porque perderíamos el sentido de nuestra vida.
Quitémonos los prejuicios sobre las drogas, pero ojo!! aunque esto parezca más liberal, es un aumneto de responsabilidad de cada uno de nosotros bastante importante, porque implica no asociar drogas a ciertas sustancias, sino a la actitud que tenga el drogadicto y use la droga en cualquiera de sus formas. Por lo que será preciso estar atento a nuestro modo de usar nuestro entorno, y el modo en que lo usan quienes nos rodean e importan sobre todo. Vigilémonos los hábitos, démosles sentido a cada uno de ellos, que no sean hábitos evasivos, acostumbrémonos a tomar más decisiones, al fin y al cabo hay que tomarlas, y es IMPOSIBLE saber de antemano si te equivocarás o no, pero cuanto más decidas, más en tu mano estará rectificar un camino equivocado elegido. Y vigilemos también y ayudemos en sus hábitos a quienes nos rodean, apoyemosles a que se muevan en su vida y avancen, hay que impulsar a la gente a que decida por sí misma y todos creceremos en armonía, no les convirtamos en NUESTRA propia droga.

servido por toro 2 comentarios compártelo

26 Julio 2006

La decisión

El momento de la decisión es un momento muy importante en nuestras vidas. Constantemente estamos tomando decisiones, aunque de muchas ni seamos conscientes. Desde el momento que decidimos que nos levantamos ya para ir al baño, hasta cuando tenemos claro que vamos a cambiar de casa.
¿Cuándo se toma una decisión? No sé si es necesario materializar una decisión o no para que esté tomada, dicen algunos que cuando un suicida se decide a suicidarse, vive más tranquilo el resto de su tiempo, es como si la decisión ya está tomada, y sólo es cuestión de tiempo. Lo que ocurre es que cuando decidimos si no lo materializamos, siempre nos podemos estar agarrando a la puerta trasera de vuelta a nuestra situación inicial.
Hay muchos tipos de decisiones, e inevitablemente unas son más trascendentes que otras, pero, tampoco podemos evitar que TODAS tengan su consecuencia y que tengamos que admitir que esa decisión es MIA.
Distingo 2 tipos principales de decisiones.
1.- Las decisiones claramente en que tenemos varias alternativas y valoramos cada una de ellas. Por ejemplo, elegir un plato del menú.
2.- Las decisiones sobre continuidad o ruptura con lo anterior, por ejemplo, levantarme ahora para ir al baño o seguir escribiendo un poco más y luego ir.

De la segunda clase de decisiones hay muchas, y normalmente las más trascendentes son de ese tipo; irse de casa, declararse a una pareja, cambiar de trabajo, cambiar de ciudad.... No existe forma de no decidir, si no cambiamos, estamos YA decidiendo que nuestra opción es la que queremos. Pero cuando el cambio es tangible y cobra forma en nuestra cabeza, y más si cobra forma atractiva para nosotros, esta decisión casi pasa a convertirse de una de las del primer tipo.
Eres consciente de las alternativas que tienes, y eres muy consciente de que seguir a la inercia es sólo otra más de las alternativas que puedes seguir o no, pero no tiene una posición de privilegio frente a las demás alternativas sólo porque sea lo que hayas elegido anteriormente en tu vida.
Estos momentos son cruciales en la vida. Paulo Coelho habla de esta situación en su libro "Maktub":
"El cruce de caminos es un lugar sagrado. Allí el peregrino ha de tomar una decisión. Por eso los dioses suelen dormir y comer en los cruces. Donde las carreteras se cruzan, se concentran dos grandes energías, el camino que será escogido y el camino que será abandonado. Ambos se transforman en un sólo camino pero simplemente por un pequeño periodo de tiempo. El peregrino puede descansar, dormir un poco, incluso consultar a los dioses que viven en los cruces, pero nadie puede quedarse allí para siempre: una vez hecha la elección, es preciso seguir adelante, sin pensar en el camino que se dejó de recorrer. O el cruce se transforma en maldición."
¿Hasta que punto eres consciente de los cruces de caminos por los que pasas? Quiero moverme, tomar un camino, el que me diga el corazón, pero para eso, hay que escuchar tu corazón, descansar, cuidarlo, y que pierda su timidez por el ruido exterior que le he ido proporcionando con el tiempo, los dioses me hablarán a través de mi corazón, y quiero recorrerlo con entusiasmo. y ¿por qué no? con risas, muchas risas, porque no sirve de nada mirar atrás o pensar en las bondades del camino abandonado. Si conducimos un coche y llegamos al cruce de caminos, ¿de que nos sirve mirar el retrovisor en ese momento? para saber de donde venimos y aprender del camino que hemos recorrido, pero la decisión, no la podemos tomar mirando hacia atrás, SÓLO hacia adelante.
La decisión debe ser tomada con optimismo, y hay que agradecer ser consciente de que estamos en un cruce de caminos cada día, y que la decisión SÓLO es nuestra y esto no lo podemos evitar. Al menos yo lo agradezco y también quiero disfrutarlo.
¿Tú decides?

servido por toro 2 comentarios compártelo


Sobre mí

Sobre mi, espero que os vayan hablando todas las ideas y emociones que voy a dejar fluir de mi mente y mi conciencia y voy a poner a vuestra disposición. Lo que quiero es ofreceros muchos pensamientos y emociones que puedan llevaros tanto a conocerme a mi como a vosotros. Ahora podeis elegir si compartimos ideas o preferis verme tal y como soy en la categoría "emocional" Gracias por la visita!!!
Contador de visitas

Fotos

toro todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera